jueves, 21 de septiembre de 2017

JUEVES 21 DE SEPTIEMBRE, Ante el espejo


Cuando logras lo que quieres
en tu búsqueda mundana
y el mundo te hace rey por un día,
ponte ante el espejo y mírate en él
y escucha lo que tiene que decirte.
Porque no son tu padre,
ni tu madre, ni tu esposa
los que habrán de juzgarte al final.
La persona que pronuncia
el veredicto más importante
es la que ves reflejada en el espejo.
Algunos dirán que eres un tipo estupendo
y te llamarán gran hombre o gran mujer,
pero el rostro en el espejo
dirá que eres un necio
si no puedes enfrentarte a él.
Es a éste a quien han de complacer,
los demás no cuentan,
éste estará a tu lado hasta el fin.
Y sabrás que has superado
la prueba más dura
si en el espejo ves un rostro amigo.
En tu vida podrás engañar al mundo entero,
recibir su aprobación a tu paso,
pero sólo cosecharás lágrimas y dolor
si engañas al rostro del espejo.

Og Mandino. El milagro de la palabra


miércoles, 20 de septiembre de 2017

MIÉRCOLES 20 DE SEPTIEMBRE, Yo estoy con vosotros


http://www.quierover.org/portal/watch.php?vid=79bf00f69

"Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días". Pongamos confianza en Dios para pensar que sí se puede, que es posible volver a empezar, necesidad y espíritu de superación y lucha..

martes, 19 de septiembre de 2017

MARTES 19 DE SEPTIEMBRE. Solidaridad


La Fundación Vicente Ferrer (FVF) es una ONG de desarrollo comprometida con el proceso de transformación de una de las zonas más pobres y necesitadas de la India, de los estados de Andhra Pradesh y Telangana y de las comunidades más vulnerables y en riesgo de exclusión, incluidos los dálit, los grupos tribales y castas desfavorecidas.
La Fundación es una organización humanista fundamentada en la filosofía de la acción. Con su forma de pensar y actuar, Vicente Ferrer fue capaz de transmitir su compromiso para erradicar las desigualdades y movilizar las conciencias, a la vez que involucraba a las personas en su propio cambio. Su forma de entender el desarrollo ha dado lugar a un modelo ejemplar en el marco de la cooperación.
El mejor legado que nos dejó Vicente Ferrer es el de demostrarnos que ser personas solidarias es trabajar por el bien común. La solidaridad no solo se basa en el trabajo directo con las comunidades en riesgo de exclusión, sino que radica en gran parte en la sensibilización de la sociedad, para que este cambio sea significativo.
Pionera en el desarrollo integral en ese país, el equipo de la organización trabaja desde España y desde la India.

Disfruta el video para en https://vimeo.com/149631949

Esto es trabajar por el reino de Dios

viernes, 15 de septiembre de 2017

VIERNES 15 DE SEPTIEMBRE, el hombre con la manos atadas


Érase una vez un hombre como todos los demás. Un hombre normal. Tenía cualidades positivas y negativas. No era diferente.
Una vez llamaron repentinamente a su puerta. Cuando salió, se encontró con sus amigos. Eras varios y habían venido juntos.
Sus amigos le ataron las manos. Después le dijeron que era mejor así: que así, con las manos atadas, no podría hacer nada malo (se olvidaron de decirle que tampoco podría hacer nada bueno).
Y se fueron, dejando un guardián a la puerta para que nadie pudiera desatarle.
Al principio se desesperó y trató de romper las ligaduras. Cuando se convenció de lo inútil de sus esfuerzos, intentó, poco a poco, acomodarse a la nueva situación. Poco a poco, consiguió valerse para seguir subsistiendo con las manos atadas. Inicialmente, le costaba hasta quitarse los zapatos. Hubo un día en que consiguió liar y encender un cigarrillo. Y empezó a olvidarse de que antes tenía las manos libres...
Pasaron muchos años. El hombre llegó a acostumbrarse a sus manos atadas. Mientras tanto, su guardián le comunicaba, día tras día, las cosas malas que hacían en el exterior los hombres con las manos libres (se le olvidaba decirle las cosas buenas que hacían en el exterior los hombres con las manos libres).
Siguieron pasando los años. El hombre llegó a acostumbrarse a sus manos atadas. Y, cuando su guardián le señalaba que, gracias a aquella noche en que entraron a atarle, él, el hombre de las manos atadas, no podía hacer nada malo (no le señalaba que tampoco podía hacer nada bueno), el hombre comenzó a creer que era mejor vivir con las manos atadas... Además, ¡estaba tan acostumbrado a las ligaduras!
Pasaron muchos, muchísimos años... Un día, sus amigos sorprendieron al guardián, entraron en la casa y rompieron las ligaduras que ataban las manos del hombre.
- Ya eres libre - le dijeron.
Pero habían llegado demasiado tarde. Las manos del hombre estaban totalmente atrofiadas.
Bertolt Brecht