viernes, 31 de marzo de 2017

VIERNES 31 DE MARZO, Javier, Ávila, Loyola

Tres grandes santos tiene la Iglesia, San Ignacio de Loyola, San Francisco Javier, Santa Teresa de Avila. A estos Tres santos hacemos memoria hoy a través de nuestro día de fiesta y sus tres casas. Avila, Loyola y Javier. Por eso, proponemos una oración de cada Uno.

San Ignacio de LOYOLA
Tomad, Señor, y recibid

toda mi libertad,
mi memoria,
mi entendimiento
y toda mi voluntad;
todo mi haber y mi poseer.

Vos me disteis,
a Vos, Señor, lo torno.
Todo es Vuestro:
disponed de ello
según Vuestra Voluntad.

Dadme Vuestro Amor y Gracia,
que éstas me bastan.
Amén.

San Francisco JAVIER


¡Oh Dios mío! Yo os amo; y no os amo porque me salvéis, o porque castiguéis con fuego eterno a los que no os aman. Vos, vos, Jesús mío, habéis abrasado todo mi ser en la Cruz; sufristeis los clavos, la lanza, las ignominias, innumerables dolores, sudores, angustias, y la muerte: y esto, por mí y por mí pecador. ¿Por qué, pues, no te he de amar, oh Jesús amantísimo? No porque me lleves al cielo, o porque me condenes al infierno, ni por esperanza de algún premio; sino así como vos me amasteis, así os amo y os amaré: sólo porque sois mi Rey y sólo porque sois mi Dios. Amén.







Santa Teresa de AVILA

           Vivo sin vivir en mí,
            y tan alta vida espero,
           que muero porque no muero.

              Vivo ya fuera de mí,
         después que muero de amor;
              porque vivo en el Señor,
              que me quiso para sí:
cuando el corazón le di
puso en él este letrero,
que muero porque no muero.

Esta divina prisión,
del amor en que yo vivo,
ha hecho a Dios mi cautivo,
y libre mi corazón;
y causa en mí tal pasión
ver a Dios mi prisionero,
que muero porque no muero.

¡Ay, qué larga es esta vida!
¡Qué duros estos destierros,
esta cárcel, estos hierros
en que el alma está metida!
Sólo esperar la salida
me causa dolor tan fiero,
que muero porque no muero.

¡Ay, qué vida tan amarga
do no se goza el Señor!
Porque si es dulce el amor,
no lo es la esperanza larga:
quíteme Dios esta carga,
más pesada que el acero,
que muero porque no muero.

Sólo con la confianza
vivo de que he de morir,
porque muriendo el vivir
me asegura mi esperanza;
muerte do el vivir se alcanza,
no te tardes, que te espero,
que muero porque no muero.

Mira que el amor es fuerte;
vida, no me seas molesta,
mira que sólo me resta,
para ganarte perderte.
Venga ya la dulce muerte,
el morir venga ligero
que muero porque no muero.

Aquella vida de arriba,
que es la vida verdadera,
hasta que esta vida muera,
no se goza estando viva:
muerte, no me seas esquiva;
viva muriendo primero,
que muero porque no muero.

Vida, ¿qué puedo yo darle
a mi Dios que vive en mí,
si no es el perderte a ti,
para merecer ganarle?
Quiero muriendo alcanzarle,
pues tanto a mi Amado quiero,
que muero porque no muero.

miércoles, 29 de marzo de 2017

MIÉRCOLES 29 DE MARZO, calvario

Maestro de la Leyenda Ursula y taller activo en Colonia para 1480/1490 - 510/1515): Crucifixión (calvario) a 1480. 

Esta tarde he subido hasta el calvario
a contemplar la cruz de La agonía
Y he visto un madero solitario
que estallaba de luz al mediodía 

Un hastil se levanta hacia los cielos,
otro cruza como abrazos a la tierra,
hay una cruz desnuda, con desvelo
Y una palabra que grita guerra, guerra 

Una guerra al pecado y sus maldades
a la injusticia que aplasta a nuestra gente
a quien vive sin amor, en soledades 
y a los que mueren solos, sin su gente.

Miro tu cruz, Señor, y quedo desolado
un hombre herido que por mi se entrega
Un inocente que es crucificado

Volveré a subir con fe solemnemente
sentiré que me pesa mi pecado
Y que debo ser amor para la gente.

     

martes, 28 de marzo de 2017

MARTES 28 DE MARZO. Quiero abrazarte

1.     EL ABRAZO DE DIOS

Un hombre santo, orgulloso de serlo, ansiaba con todas sus fuerzas ver a Dios. Un día Dios le habló en un sueño: “¿Quieres verme? En la montaña, lejos de todos y de todo, te abrazaré”.
Al despertar al día siguiente comenzó a pensar qué podría ofrecerle a Dios. Pero ¿qué podía encontrar digno de Dios?

“Ya lo sé”, pensó. “Le llevaré mi hermoso jarrón nuevo. Es valioso y le encantará... Pero no puedo llevarlo vacío. Debo llenarlo de algo”.
Estuvo pensando mucho en lo que metería en el precioso jarrón. ¿Oro? ¿Plata? Después de todo, Dios mismo había hecho todas aquellas cosas, por lo que se merecía un presente mucho más valioso.
“Sí”, pensó al final, “le daré a Dios mis oraciones. Esto es lo que esperará de un hombre santo como yo. Mis oraciones, mi ayuda y servicio a los demás, mi limosna, sufrimientos, sacrificios, buenas obras...”.
Estaba contento de haber descubierto justamente lo que Dios esperaría y decidió aumentar sus oraciones y buenas obras, consiguiendo un verdadero récord. Durante las pocas semanas siguientes anotó cada oración y buena obra colocando una piedrecita en su jarrón. Cuando estuviera lleno lo subiría a la montaña y se lo ofrecería a Dios.
Finalmente, con su precioso jarrón hasta los bordes, se puso en camino hacia la montaña. A cada paso se repetía lo que debía decir a Dios: “Mira, Señor, ¿te gusta mi precioso jarrón? Espero que sí y que quedarás encantado con todas las oraciones y buenas obras que he ahorrado durante este tiempo para ofrecértelas. Por favor, abrázame ahora”.
Al llegar a la montaña, oyó una voz que descendía retumbado de las nubes: “¿Quién está ahí abajo? ¿Por qué te escondes de mí? ¿Qué has puesto entre nosotros?”
“Soy yo. Tu santo hombre. Te he traído este precioso jarrón. Mi vida entera está en él. Lo he traído para Ti”.
“Pero no te veo. ¿Por qué has de esconderte detrás de ese enorme jarrón? No nos veremos de ese modo. Deseo abrazarte; por tanto, arrójalo lejos. Quítalo de mi vista”.
No podía creer lo que estaba oyendo. ¿Romper su precioso jarrón y tirar lejos todas sus piedrecitas? “No, Señor. Mi hermoso jarrón, no. Lo he traído especialmente para Ti. Lo he llenado de mis...”
“Tíralo. Dáselo a otro si quieres, pero líbrate de él. Deseo abrazarte a ti. Te quiero a ti”.

Pedro Ribes. “Parábolas y fábulas...”, p. 31

jueves, 23 de marzo de 2017

JUEVES 23 DE MARZO, Ante el misterio



¡Han desfigurado a Jesús!

Han explicado todos los detalles de su vida

y no han dejado ni uno solo sin explicar.

Ya no interesas, Jesús. Ya no divides.

Ya no escandalizas.

Se ha desvelado el misterio

y lo hemos entendido todo.

Murió en una cruz,

pero es que iba a resucitar.

Se opuso a la ley, pero fue porque era Dios.

Sufrió mucho,

pero fue porque luego iba a gozar.

Produjo escándalo,

pero es que entonces no le entendían.

Le condenaron a muerte,

pero fue por equivocación.

Denunció a las fariseos,

pero es que eran uno hipócritas.

Quebrantó el sábado,

pero es que lo judíos

lo habían convertido

en una cueva de ladrones...

Ya no interrogas, Jesús. Ya no divides.

Ya no escandalizas. Se ha destapado la caja

y ha aparecido el misterio sin misterios.

Pero no, y mil veces no.

Te han secuestrado,

pero yo te recuperaré como eres,

sin explicaciones, intacto,

desnudo de vestidos

teológicos y coronas litúrgicas.

Te quiero desnudo, Cristo,

como fuiste, como eres hoy,

como serás mañana,

desafiante, interpelante, y amigo.

¡Inexplicable! Estoy harto de explicaciones.

Yo quiero ante el misterio solo estar,

quiero estar y adorar.



Murió en una cruz porque se ganó la muerte,

y no porque luego iba a resucitar.

Se opuso a la ley porque vivió sin ley,

y no porque fuera Dios.

Sufrió mucho porque amó mucho,

y no porque luego iba a gozar.

Produjo escándalos porque era escandaloso,

y no porque no le entendiesen

(¡Vaya si te entendían!).

Le condenaron a muerte

porque era reo de muerte,

y no por equivocación.

Denunció a los fariseos

porque se apoyaban en sus obras

y en la ley,

y no porque fueran unos hipócritas.

Quebranto el sábado,

porque el sábado está al servicio

del hombre,

y no porque eran unos exagerados.

Se cargó el templo

que el único templo es la fe,

y no porque lo hubieran convertido

en una cueva de ladrones.

Marchaos y dejadme solo con Él.

Dejadme solo, a la intemperie con Él.

No me expliquéis nada.

Marchaos y dejadme solo.

Que quiero ante el misterio solo estar,

solo estar y adorarlo.

Y seguirlo, seguirte, siempre.

a tu calor, caliente, caminando...



Patxi Loidi. “Gritos y plegarias”, p. 524

miércoles, 22 de marzo de 2017

MIÉRCOLES 22 DE MARZO, Las bienaventuranzas


Cinco actitudes que debemos asumir los cristianos, y ni no lo eres, y quieres también, para poner en práctica las bienaventuranzas (Mt.5,1) ( Auténtica felicidad).
1)     Ante las situaciones : Esfuerzo
2)     Ante las personas : Justicia y Misericordia
3)     Ante las cosas : Desapego

4)     Ante mi persona Corazón Limpio

WEDNESDAY, MARCH 17. SAINT PATRIK DAY

THE NAME OF THE FATHER, AND THE SON, AND THE HOLY SPIRIT, AMEN VENERABLE MARY WARD, PRAY FOR US